Si has llegado hasta aquí, probablemente tengas uno de esos perros navideños que, en cuanto que huelen el primer adorno o escuchan la música de un villancico se transforman en unos auténticos niños en vacaciones, con más ilusión que autocontrol y más energía que una tarde de azúcar. Y es que, admitámoslo: en estas fechas nos invade el espíritu navideños a todos, incluso a nuestros peludos que les entra un duende de hiperactividad y un talento para acabar con los adornos de la casa,
Si vives con perros navideños lo sabes. Y si estás a punto de vivir tu primera navidad perruna, bienvenido a tu nueva realidad: risas, caos adorable y una colección de anécdotas que no vas a olvidar.
Aquí tienes un manual de supervivencia para que esta Navidad sea tan divertida como lo imaginas y aprendas a sobrevivir con tu peludo sin que el árbol acabe en el suelo, el belén en ruinas o tú renegando de la navidad antes de tiempo.
1. El árbol de Navidad: el parque de atracciones favorito
Montas el árbol con mimo. Le pones luces, lo enderezas veinte veces y colocas cada bola como si fuese una obra de arte. Y entonces aparecen tus perros navideños… De pronto, las bolas son pelotas, el espumillón una serpiente brillante que “hay que salvar” y las luces un misterio que debe resolverse a mordiscos. La emoción que le genera el árbol supera cualquier explicación científica.
Tips para que tu árbol sobreviva ante unos perros navideños y tu paciencia no se agote:
- Coloca las adornos más atractivos (los brillantes, los que hacen ruido o los que parecen comida) en las partes altas
- Evita los cables tentadores a la altura de la nariz o los espumillones si tu perro es del club “todo lo que brilla es mío”
- Y haz fotos del árbol antes del primer asalto porque no descartes montar el árbol dos veces o tres. No pasa nada, forma parte del espíritu navideño de tu peludo.
2. El frío: sí, se nota, y mucho
Puede que tu perro se crea invencible, pero el frío de diciembre es otra historia.
Hay días en los que sale a la calle, siente el aire helado y te mira como diciendo:
“¿De verdad hay que pasear? Yo pensaba que esto era optativo.”
Aunque muchos perros llevan abrigo natural, otros no están preparados para el invierno y pueden temblar más que tú al pasar por la zona de congelados en un supermercado. Así que quizás necesite un extra de calor: mantitas, camitas mullidas o jerseys.. y ¿por qué no jerseys navideños como los que usas para tú en las comidas de navidad?
3. Regalos para perros navideños que les hacen más ilusión que a ti abrir un roscón sin haba
La Navidad trae regalos para todos, incluso hay perros que reciben más regalos que algunos primos.Tu peludo seguro que siente un paquete envuelto antes de que lo metas en casa. Lo huelen, lo empujan, lo reclaman… La emoción es real.
Ideas que nunca fallan:
- Juguetes resistentes (importante si tu perro destruye todo en 17 segundos).
- Snacks naturales.
- Un arnés nuevo para los paseos entre luces.
- Una cama que juras que esta vez sí durará… aunque probablemente no.
Spoiler: puede que destroce cualquier cosa que le regales, pero la ilusión no se la quita nadie.
4. Cenas navideñas: el modo “miradita irresistible” activado.
Tu perro desarrollará en diciembre una capacidad interpretativa digna de Hollywood: esa mirada que dice “yo no he comido en tres días” mientras tú intentas defender tu plato de gambas.
Él sabe perfectamente que en la cena navideña hay comida especial, lo sabe por el olor y porque, como cada año, alguien en la mesa no puede resistirse a darle “un trocito pequeñito” con la excusa de “es que me estaba mirando con carita de pena”.
Tu peludo también quiere un menú especial para estos días, te proponemos un plan:
- Espolvorea sobre su comida habitual el Topper de Boquerón o el Topper de cerdo para darle un toque de sabor extra que haga que su comida sea especial.
- Ofrecele un snack resistente como la piel de ciervo o el tendón de toro para que esté entretenido durante toda la comida.
Recuerda que las comidas navideñas no son aptas para ellos. Eso sí, que no se os olvide haceros la foto familiar con vuestro peludo.
5. Aglomeraciones, ruidos y petardos: cómo ayudarlo a estar tranquilo
La Navidad trae momentos muy bonitos, pero también más ruido, más gente y, en algunas zonas, los temidos petardos que no les gustan ni a ellos ni a ti.
Tips para tranquilizarlos:
- Ofrécele una zona tranquila donde refugiarse y no se escuchen muchos ruidos.
- Pon música suave o ruido blanco.
- Camina con él antes de las horas ruidosas para que esté más relajado.
- Dale mimos. Muchos mimos.
- Y mantén la calma, para transmitírsela a él (aunque por dentro maldigas a quien inventó los petardos)
Preguntas frecuentes sobre perros en Navidad
¿Los perros pueden comer comida navideña?
En general, no. Evita dulces, chocolate, huesos cocinados y exceso de grasas. Mejor snacks específicos para perros.
¿Es seguro poner árbol de Navidad si tengo perro?
Sí, pero mejor anclarlo bien, colocar adornos arriba y evitar cables sueltos.
¿Cómo puedo reducir el estrés de mi perro con los petardos?
Crea un espacio seguro, usa música suave y evita castigarlo si se asusta, intenta estar presente con él para apoyarlo durante el tiempo que suenen.
¿Los perros sienten el frío de verdad?
Algunos sí, especialmente los de pelo corto, cachorros o mayores. Un abrigo o manta pueden ayudar.
¿Qué regalo navideño es ideal para un perro?
Juguetes resistentes, camas cómodas, snacks especiales o accesorios para paseos.
¿Puedo ponerle ropa navideña a mi perro?
Sí, siempre que sea cómoda, no limitada y esté supervisada.





